Los Misterios de Cristo revelados por el Espíritu II

Cuando Juan identifica a Jesús como el Logos (la Palabra), un misterio deja claro: Jesús es la expresión creadora de Dios. Cuando en términos generales se define a Cristo como “la luz”, lleva asimismo a los orígenes del cosmos. Por consiguiente, antes de venir a introducirse en este mundo, en un cuerpo material (hecha carne la Palabra), Jesús era la manifestación misma de la acción creadora de Dios. Para saber de dónde vino Jesús es necesario salirse de los parámetros clásicos de los cánones religiosos, estudiando manuscritos donde se presentan revelaciones del Señor cuando aún diariamente nutría con sus palabras a sus seguidores y cuando el Espíritu Santo continuó llenando de conocimientos a los primeros cristianos. Los conceptos de Luz y de Palabra se expresan como “Primer Misterio” en el Evangelio de Valentino, refiriéndose al Seno de Dios, o sea, al Espíritu Santo, del cual todas las emanaciones han surgido y el cual es motor del universo. En los manuscritos de Nag Hammadi, Jesús es llamado de variadas formas, pero todas alusivas a “Vástago Único del Perfecto”, quien había sido creado primero en el pensamiento del padre Universal, mas no revelado aún en este mundo.

El Primer Pensamiento del Perfecto (el Inefable) recibe el nombre de “Madre”, pero su Palabra recibe el nombre de “Hijo”. Todas las emanaciones de la luz pura del Perfecto están con él como su viva manifestación, pero el Hijo es a quien se le unge para ser dios del reino de la luz, de donde surgen todas las fuerzas, todos los poderes, todos los ángeles, todas las luces, todas las estrellas, todos los reinos, todos los invisibles, todos los espíritus, todos los hombres inmortales, y por consiguiente, todo el ordenamiento del universo. Para este desarrollo, el Hijo recibe 8 poderes y 4 príncipes, que son los ángeles que él sitúa como reyes de los primeros 4 reinos que le son dados al Hijo para reinar, y que se subdividen en 12. Uno de los 8 poderes del Hijo, llamado Esefec, junto con el Hijo, traen al primer hombre inmortal, Adamas, y al vástago de éste, Set, y de ellos emerge la raza humana imperecedera (1ª Set y Libro Secreto de Juan).

Extracto del artículo La Preexistencia de Cristo al que puedes acceder para leer completo

 

Segunda parte de la entrevista Los Misterios de Cristo, por Razedick Bertrand al Maestro Frederick Guttmann R.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *