La pornografía destruye personas y hogares. ¿Cómo afrontarlo y superarlo?

Cuando el Señor me propuso tratar sobre este asunto, no tenía ni idea de lo realmente devastadora que es esta industria. Cómo destruye a las personas y los hogares bajo el más infinito silencio. Es como un gas venenoso que entra silenciosamente en las casas, modifica el ambiente, desestabiliza a quienes viven en él y, lo peor, en muchas ocasiones, casi todas, consigue uno de sus objetivos: que se acostumbren a él.

La comunidad cristiana en muchas ocasiones no puede evitar tener que aceptar que, les guste o no, vive en este mundo, y ello implica estar expuestos a infinidad de “trampas” y situaciones de “doble moral”, que en gran cantidad de ocasiones hace que el cristiano caiga en la red.

En el caso de la pornografía las personas, generalmente hombres (aunque cada vez más son las mujeres que también caen en esto), se escudan bajo los tópicos eternos promovidos por la sociedad:

  • Es normal que los hombres vean pornografía.
  • Mejor que vea pornografía a que te engañe.
  • Ver pornografía ayuda a mejorar las relaciones sexuales porque se aprenden cosas nuevas.
  • Las actrices que salen en las películas disfrutan.
  • Los jóvenes que miran pornografía aprenden mejor cómo funciona el cuerpo de la mujer.
  • Ver pornografía es sano.

Y así un montón de afirmaciones falsas, que ayudan a que este “demonio” pulule feliz y libremente por las redes y, por tanto, por los hogares.

Tristemente son muchos, muchísimos los cristianos que caen en esto, y, aunque cause revuelo e indignación, también pastores y “ministros de la palabra”. Más de lo que creemos.

Sin embargo el objetivo del artículo no es desmeritar, desprestigiar o atacar a la comunidad cristiana, sino todo lo contrario. Los problemas se resuelven identificándolos, analizándolos… y al enemigo se le vence mirándolo cara a cara, aprendiendo cómo funciona, desmembrándolo y exponiéndolo. Tengamos en cuenta que su mayor arma es el silencio.

Así que si en tu vida la pornografía está latente, ya sea porque tú mismo o tu pareja la consumen, te invito a que le plantes cara y rompas ese silencio.

Este fenómeno tiene como ventaja que las propias víctimas no solo la defienden sino que le ayudan a permanecer escondido. ¿Por qué? Porque genera vergüenza. Vergüenza en la propia persona que lo practica y vergüenza en la pareja de quien lo practica. Por lo general duele y humilla tener que reconocerle a alguien (un amigo o familiar) que su pareja se la pasa mirando pornografía. Por ello al final el secreto se mantiene guardado y el problema permanece a sus anchas en el hogar.

Lo que suele pasar cuando alguien le cuenta a un conocido que su pareja ve pornografía es que responde con alguna de las afirmaciones falsas que cité al principio. Con lo cual la persona se ve en la situación de que no consigue el apoyo que necesita, se siente contrariada porque algo “normal” la desestabiliza más de la cuenta y al final no sabe de qué manera solucionar este asunto (o si quiera si hay asunto que solucionar).

Para mayor mal, cuando se trata de un matrimonio, el problema es aún más delicado, ya que si el marido (o la mujer) no deja tales prácticas (ya sea porque no quiere o porque no puede, al caso es lo mismo) en la mayoría de casos se enfrenta ante dos opciones: dejar a la pareja o aceptar su adicción y hacer la vista gorda.

Ambas opciones son una victoria para este enemigo. ¿Cómo dejar a tu marido o a tu esposa después de tanto tiempo, por la pornografía? ¿Cómo dejarlo todo y comenzar de nuevo “solo” por la pornografía? Y no hablemos cuando hay hijos de por medio… Al final, en muchas ocasiones, se opta por el “auto engaño” y pensar que no es para tanto. Pero sí lo es, porque al aceptar eso estamos renegando de nosotros mismos y, además, estamos cayendo en la idolatría. ¿Idolatría? Sí. La idolatría que se proyecta en la pareja y nos hace ser tan dependientes de ella que pese a estar sufriendo algún tipo de maltrato psicológico o emocional, somos incapaces de abandonar dicha relación, así nos destruya.

Por otro lado, la persona que vive con adicción a la pornografía a menudo sufre interiormente ya que sabe que lo que hace está mal, pero se siente completamente incapaz de dejarlo.

Es evidente que, como en todo, hay varios niveles. Están las personas que a penas ahora están empezando y están lejos de verlo aún como una adicción, hay personas que, independientemente de la cantidad de veces (pocas o muchas) que vea material pornográfico está convencida de que lo puede dejar cuando quiera, hay personas que se proponen dejarlo (ya sea porque lo han pillado o porque sencillamente lo deciden así) y que a la hora de hacerlo se dan cuenta de que no pueden, luego están los que aunque llevan tiempo intentando dejarlo fracasan estrepitosamente una y otra vez, y estos, al final, se convierten en el último nivel… el que sabe que no puede y cree que jamás podrá dejarlo y que termina aceptándolo y sufriendo en silencio su propia doble moral que interiormente le acusa pero contra la cual no puede luchar.

Es fácil señalar a un adicto a la pornografía y llamarlo “pervertido”, pero lo cierto  es que detrás de las apariencias hay todo un mundo de emociones ocultas imposibles de expresar: culpa, vergüenza,… y las críticas y los señalamientos en el hogar no ayudan, sino que empeoran las cosas. Aumenta el secretismo, se buscan nuevas estrategias y mentiras, aumenta la culpa, etc. Por ello es importante ser capaces de ponerse en el lugar de ellos y ayudarlos a superar el problema.

En multitud de ocasiones me han escrito para hablarme sobre este problema y he comprobado que realmente este asunto afecta a la mayoría de hogares cristianos. Hay una gran cantidad de estadísticas presentadas en internet que exponen, por países, el porcentaje de cristianos (incluyendo a líderes religiosos) afectados por este tema y que tú mismo puedes ver.

Sin embargo, después de navegar un poco por la red y buscar información sobre las soluciones que se plantean a las víctimas de este fenómeno, llegué a la conclusión de que a penas hay material o algo sólido que realmente ayude a la gente a salir de esto.

Mayormente lo que más me encontré fueron dos cosas: acusaciones y prejuicios hacia los adictos, y una gran cantidad de citas bíblicas que si bien pueden servir como inspiración… en la práctica solo parecen palabras que no terminan de ayudar.

¿Por qué no terminan de ayudar? Porque no se trata solo de convencer a la gente de que eso está mal, sino de explicarles porqué está mal, en qué les afecta de forma REAL, en explicarles cómo funciona esta industria, qué hay detrás de esta industria y darles una RAZÓN DE PESO para dejar de una vez por todas la pornografía.

La conciencia… Hay que modificar y aumentar la conciencia. Cuando lo consigues, la pornografía pierde su atractivo superficial y comienza a dejar entre ver su verdadero rostro… El de un monstruo despiadado.

Se trata de eso, y ese es el “secreto” que descubrí.

En el libro que escribí y que es completamente gratuito, detallo cada uno de las caras que tiene la industria pornográfica. Presento la situación que vive un adicto a la pornografía, la que vive la pareja del adicto a la pornografía y, lo que terminó siendo la piedra angular de este asunto, presento la situación que también viven los actores y actrices porno… Cada uno de estos 3 puntos están acompañados de una gran cantidad de testimonios, todos reales, que de seguro harán que te sientas identificado y te ayudará a comprender al otro, y culmina con datos muy relevantes sobre cómo funciona y cómo se financia esta industria, explica quiénes están detrás y concluye con una reflexión que no te dejará indiferente.

Por supuesto, no está solamente dirigido a creyentes, sino también a no creyentes, ya que este asunto se sufre por igual en los hogares afectados y los datos e información que se expone en el libro son objetivos y he tratado de tocar el tema “religioso” lo menos posible.

Proporciona herramientas y ayuda para afrontar este problema y verlo con otros ojos.

Si quieres recibir el libro, rellena el formulario y te lo enviaré.

 

Por Aday Quintero P.

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One comment

  1. Gracias por la informacion .me ayudo aclarar mis ideas …espero recibir el libro gratis q me ofrecieron para saber mas y enfrentar a mi familiar..Saludos.

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