¿Hubo Humanos en la Tierra hace Millones de Años? – Parte 3

¿HUBO HHUMANOS EN LA TIERRA HACE MILLONES DE AÑOS?

Parte 3

 

Cuando se descubren los ‘OOParts’ (‘Our of Place Artifacts’, o en español, ‘Artefactos Fuera de su Tiempo’) se suele especular sobre las explicaciones que tendrían estas rarezas, considerando que podría tratarse de: 1. Fraudes, 2. Errores (algo que se cayó ahí mientras se cavaba, equivocaciones a la hora de datar el artefacto), 3. Un cambio o movimiento de los estratos por algún tipo de cambio geológico, 4. Visitantes del espacio (Alienígenas Ancestrales), 5. Viajeros del tiempo, o 6. Vestigios de una civilización prehistórica perdida.

Evidentemente siempre hay quienes quieren hacer una broma pesada, hacerse famosos, inventarse un incidente deliberadamente para que cuando se descubriese que era falso se desestimasen todos los otros casos como semejantes a este, quienes querrían influir en su propia revisión histórica (un creacionista, por ejemplo, o un fan de los extraterrestres o de los viajeros en el tiempo), etc., pero a pesar de esto, las estafas, tarde que temprano, terminan descubriéndose. Hay casos que aún se discuten, como el de las piedras con incrustaciones metálicas que supuestamente un grupo de arqueólogos de la Universidad de San Petersburgo había estudiado, y que serían parte de unos fósiles encontrados a 200 kilómetros de la Tigil, en la remota península de Kamchatka, en Rusia. Un tal paleontólogo Yuri Gólubev lo habría informado, argumentando que se trata de una roca que contiene una infinidad de piezas metálicas que parecen formar algún mecanismo de engranajes que tal vez pertenecían a algún reloj o computadora, y estarían fosilizados en una roca de nada más y nada menos que 400 millones de años. En esta ocasión el reporte ha sido criticado como un burdo engaño.

En estos casos, los estudios sobre estos descubrimientos aquí enumerados han sido llevados a cabo por expertos, investigadores incluso de corte evolucionista, paleontólogos y arqueólogos, es decir, entendidos y profesionales en su materia. Pero entonces, ¿qué explicación hay a esto? ¿Podrían ser extraterrestres o viajeros del tiempo? No podría descartar algunos casos, debido a lo impactantes que son, mas sin embargo, no todos los antecedentes siguen un mismo patrón. Por ejemplo, si se hallan clavos, tornillos, armas de sílex, agujas, dedales, martillos o espadas, sería absurdo que hubiesen sido utilizadas por crononautas que vendrían de un futuro de sofisticación, o por aliens que viajan por el hiperespacio.

cráneo diminuto hallado en Marruecos, con unos 360 millones de años.

Lo que está claro es que la historia que nos han contado tiene toda la pinta de ser mentira. Veamos más casos como los citados en los Artículos anteriores:

Caso 41.  Un tornillo antiguo. Llamado tornillo de Lanzhou, fue descubierto en China, en las montañas Mazong en junio del 2002. La roca que contiene al cuerpo del tornillo fue hallada por el Sr. Zhilin Wang durante una investigación de campo en la zona intermedia entre las provincias de Gansu y Xijiang. El color de la roca es de un negro inusual, y su grado de dureza también la hace particular. Su peso es de 466 gramos y sus dimensiones aproximadas, de 7 x 8 cm. El objeto inserto en la roca presenta todas las características del cuerpo de un tornillo ordinario, de unos 6 cm de longitud. Desde su aparición, el cuerpo de tornillo ha llamado la atención de muchos científicos e investigadores, provenientes de instituciones tales como la “Oficina nacional de recursos terrestres de la provincia de Gansu”, el “Instituto de Investigación de Geología y Minerales”, y la “Escuela de recursos y medioambiente de la Universidad de Lanzhou”. Luego de varias investigaciones, los especialistas confirmaron que la roca debería tratarse como uno de los objetos más valiosos de la arqueología China y mundial. Ya en otra ocasión, en 1865, se encontró que un trozo de feldespato extraído de una mina de Treasure City (Nevada), contenía restos oxidados de un tornillo afilado. La piedra tenía 21 millones de años.




Caso 42. Episodios semejantes: En 1853, un médico llamado Dr. H. H. Boyce descubrió huesos humanos en Clay Hill en ‘El Dorado Country’, California; en febrero de 1866, Mr. Mattison, el principal propietario de la mina en Bald Hill, cerca de Angels Creek in Calaveras Country, sacó un cráneo de una capa de gravilla a 130 pies por debajo de la superficie. La zona donde se encontró coincidía con muchos sedimentos volcánicos y tiene mucho más de 5 millones de años, al igual que en el caso de Boyce. También se encontraron herramientas de piedra de más de 5 millones de años cerca de allí en Smilow Mine y Marshall Mine en San Andreas, Calaveras Country, así mismo en Spanish Creek en El Dorado Country, y en Cherokee en Butte Country.

Caso 43. Particularmente J. D. Whitney reportó varios descubrimientos provenientes de Placer Country. Principalmente hizo mención del hallazgo de huesos humanos descubiertos en el túnel de Missouri: «En este túnel, bajo la lava, dos huesos fueron encontrados […] los cuales Dr. Fagan pronunció que eran humanos. Uno fue dicho de ser hueso de una pierna; sobre el carácter del otro nada fue recordado. La mayor información fue obtenida de Mr. Goodyear proveniente de Mr. Samuel Bowman cuya inteligencia y veracidad el escritor recibió buenas referencias de un amigo personal bien informado por él. Dr. Fagan era en ese tiempo uno de los mejores médicos de la región.» De acuerdo con la información ofrecida por la División de Minas y Geología de California, el depósito del cual los huesos fueron tomados es de 8,7 millones de años de antigüedad. Muchas herramientas de este tipo, así como mandíbulas humanas modernas, herramientas neolíticas, fragmentos de calaveras humanas, piedras labradas y demás cosas fuera de su tiempo, que rondan los 9-55 millones de años, han sido descubiertas en varios lugares de Tuolumne, Table Mountain en California en bastantes ocasiones.

Caso 44. Algo similar se vio también en Inglaterra, cuando Osmond Fisher, un miembro de la Sociedad Geológica, descubrió una interesante característica en el terreno de Dorsetshire –la zanja del elefante en Dewlish. Fisher dijo en The Geological Magazine (1912): «Esta zanja fue excavada en cal y estaba a 12 pies de profundidad, y con tal grosor que un hombre podría simplemente atravesarlo. Esto no encaja en la línea de fracturas naturales, y las capas de pedernal en cada lado encajan […] esta zanja, en mi opinión, fue excavada por hombres en la era del Pleistoceno Tardío, y elaborada con la intención de capturar elefantes.” Fisher realizó otros interesantes descubrimientos sobre los cuales redactó en 1912: “Cuando escavaba en busca de fósiles en el Eoceno de Barton Cliff encontré una pieza de una sustancia como azabache sobre 9 ½ pulgadas cuadradas y 2 ¼ pulgadas de grueso […] el espécimen está ahora en el Museo Sedgwick, Cambridge.» El azabache es una variedad de lignito, un carbón negro compacto que toma un buen pulimiento y es usualmente utilizado como joyería. Este cubo fue encontrado en capas del periodo Eoceno que data de entre 38 y 55 millones de años del presente.

Caso 45. Cubos de película. Como si se tratara del argumento principal de la película de Steven Spielberg “Transformers”, en el otoño de 1885, un objeto cúbico fue encontrado en un bloque de carbón del terciario (60 millones de años) en una mina de Alemania. El paralelepípedo fue examinado por el Dr A. Gurlt. Según las publicaciones de 1886 sobre este objeto, fue interpretado primero como un meteorito fósil y parece ¡”trabajado, fabricado”!… El objeto mide 7 cm x 7 cm sobre 4,5 cm y su densidad es de 7,75. Vemos que 4 de sus caras son perfectamente llanas, y las 2 opuestas ligeramente convexas. Una ranura profunda le rodea a media altura.

tornillo de Lanzhou, China, de millones de años.

Caso 46. Otros artefactos fueron hallados en las cercanías de Whiteside Country, Illinois. A  una profundidad de 120 pies, obreros descubrieron «un anillo grande de cobre ferroso, similar a los usados en la verga (palos transversales de los mástiles) de los barcos en el presente […] también se encontraron algo estilizado-modificado como una bota-garfio.» El hombre que realizó el reporte – de apellido Moffit – agregó: «Hay numerosas instancias de reliquias encontradas en profundidades menores. Un hacha con forma de lanza, hecha de hierro, fue encontrada clavada en arcilla a 40 pies: y pipas de piedra y cerámica han sido desenterradas en profundidades que varían entre los 10 a los 50 pies en varias ubicaciones.» En septiembre de 1984, el Illinois State Geological Survey escribió a Michael A. Cremo y Richard L. Thompson diciendo que los depósitos a 120 pies en Whiteside Country variaban grandemente. En algunos lugares, uno encontraría a 120 pies depósitos de 50.000 años, mientras que en otros encuentran piedras del Silúrico de 410 millones de años de antigüedad.

Caso 47. Los tubos de Saint Jean de Livet. En 1968, Y. Druet y H. Salfati afirmaron públicamente haber descubierto unos tubos metálicos semiovoides incrustados en unos depósitos de caliza cretácica con 65 millones de años de antigüedad, en una cantera de Saint Jean de Livet (Francia). Tras considerar y rechazar varias hipótesis, Druet y Salfati llegaron a la conclusión de que en la época atribuida a la caliza en cuestión vivieron seres inteligentes.

Caso 48. El Tarro de Dorchester. Un reporte titulado: “Un Reliquia de la Era Bygona”, apareció en la revista Scientific American del 5 de junio de 1852, donde decía que en Meeting House Hill, Dorchester (Massachusetts) se desenterró una enorme masa de roca, donde algunas piezas pesaban incluso toneladas. Entre ellas se recuperó un recipiente metálico en dos partes, seguramente rotas por la explosión de minería. Cuando se unieron ambos fragmentos formaron un tarro con forma de campana que medía 4 ½ pulgadas de alto, 6 ½ pulgadas de base, 2 ½ pulgadas en el tope, y alrededor de un octavo de pulgada en la parte central. El color de dicho jarrón era similar al zinc, aunque parecía tener ciertas porciones de plata. Alrededor tenía seis figuras florales que destacaban por ser de plata pura y alrededor una parra de vid retratada, también de plata pura. Este impresionante artefacto fue sacado de una profundidad de 15 pies y se mantuvo en posesión de Mr. John Kettell. De acuerdo a un estudio reciente del mapa del U.S. Geological Survey sobre el área de Dorchester-Boston, la piedra, hoy llamada conglomerado de Roxbury. Pertenece a la era  Precámbrica, sobre 600 millones de años de antigüedad.

Caso 49. Cadenas e hilos de oro. Es difícil pensar que los cavernícolas hiciesen hilos de oro. Es extraño, pero sucede, y The London Times del 22 de junio de 1844 reportó que en Escocia, entre los ríos Tweed y Rutherford, a 2,5 m de profundidad unos obreros encontraron un hilo de oro incrustado en una roca, que según Dr. A. W. Medd del British Geological Survey en 1985 pertenecía al Carbonífero (320-360 millones de años). Este hilo fue expuesto en la sede del periódico local, el “Kelso Chronicle”. En otra ocasión, en 1891, en Morrisonville (Illinois, EE.UU.), al romper un bloque grande de carbón, la Señora S.W. Culp encontró una cadenita de oro de unos 25 cm de largo, cuyas extremidades aparecían cogidas en dos trozos distintos. Esto fue reportado por The Morrisonville Times el 11 de junio de dicho año. El Illinois State Geological Survey dijo que dicha capa en la que se encontró la cadena de oro tenía 280-320 millones de años.

Caso 50. En 1844, otro inexplicable artefacto de hierro era sometido a una investigación cuidadosa y detallada. Sir David Brewster reportó que de un bloque de piedra de 60 cm de largo, procedente de la cantera de Kingoodie, cerca de Dundee (Escocia), que estaba siendo limpiado salió un clavo de hierro enmohecido, hallado en el punto donde la piedra y la tierra se encontraban. El extremo puntiagudo del clavo se proyectaba poco más de 1 cm hacia la tierra, mientras que el resto reposaba sobre la superficie de la piedra, exceptuando los últimos 2,5 cm del extremo de la cabeza, clavados en ésta. Se estimó que el bloque se había formado hacía 60 millones de años, aunque el Dr. A. W. Medd del British Geological Survey escribió en 1985 que la piedra de arena pertenecía a la «Era Antigua del Bajo Red Sandstone», es decir, del Devónico (360 y 408 millones de años). Brewster era un médico famoso que realizó importantes descubrimientos para la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia.

El 13 de mayo de 1885, el Doctor Gurlt descubrió en una mina cerca de Salzburgo, Austria, un cubo –exactamente un paralelepípedo- con más de 12 millones de años de antigüedad.

Caso 51. El Dedal de Eva. Hacia 1880, en el estado de Colorado, un ranchero salió a buscar carbón de un filón existente en la ladera de una colina. El cargamento que recogió procedía de un lugar situado a unos 45 m de la boca del filón, y a unos 90 m por debajo de la superficie. Al regresar a casa empezó a partir los trozos de carbón, y de uno de ellos saltó un dedal de hierro. O por lo menos, se parecía a un dedal, y en la localidad pronto fue conocido con el nombre del “Dedal de Eva”. Tenía las mismas muescas que tienen los dedales modernos. El metal se deshizo en migajas al ser manoseado por los vecinos curiosos, hasta que finalmente se perdió. Aún admitiendo que los indios utilizaran dedales de hierro en siglos remotos, el misterio subsiste, ya que el carbón del cual procedía este objeto se formó entre el período cretácico y la era terciaria, ¡hace unos 70 millones de años! Y según la opinión de los expertos, la humanidad no existía aún, sino que lo más parecido a seres humanos eran unos pequeños mamíferos parecidos al lémur que vivían en los árboles.

Caso 52. La Bola de Laon. En abril de 1862, The Geologist publicó un informe que documentaba el descubrimiento de una bola de caliza a 75 m de profundidad en capas de lignito cercanas a Laon y pertenecientes al Periodo Terciario. En la capa de arcilla arenisca que se encontraba sobre el lignito se apreciaban varias formas fósiles. Fue en agosto de 1861 cuando los mineros que trabajaban en un extremo del túnel vieron caer un objeto redondo desde la parte superior de la excavación. El objeto, esférico, tenía unos 6 cm de diámetro y pesaba unos 310 gramos. Según Maximilien Melleville, vicepresidente de la Sociedad Académica de Laon y autor del informe, no hay duda sobre la autenticidad de la esfera. En sus presupuestos, lógicamente, no había lugar para la posibilidad de que el hombre hubiera existido cuando se formaron los lignitos de la cuenca de Paris. Si esta bola fue obra humana, la reticencia de Melleville estaría justificada, ya que supondría admitir que hace unos 50 millones de años (Era Terciaria) una cultura inteligente habitó Francia.




Caso 53. La Copa de Hierro del Carbonífero. Otras evidencias del Carbonífero (Entre 345 y 280 millones de años atrás) es la copa de hierro en Oklahoma, EE.UU. El 10 de enero de 1949, Robert Nordling envió la fotografía de una copa de hierro encontrada en 1912 dentro de un trozo de carbón perteneciente a las minas de Wilburton, Oklahoma, a Frank Marsh, de la Universidad de Andrews, en Michigan (EE.UU.). La fotografía pertenecía a un amigo de Nordling, cuyo padre trabajaba en la central Eléctrica Municipal de Thomas, Oklahoma. El hallazgo se produjo cuando un empleado de la compañía trabajaba junto a la caldera. Al golpear sobre el carbón, el fragmento en cuyo interior se hallaba la copa se rompió dejándola al descubierto. Según Robert O. Fay, del Instituto Geológico de Oklahoma, el carbón de la mina de Wilburton tiene unos 312 millones de años de antigüedad. Cuando Frank Marsh recibió la fotografía intentó encontrar al propietario de la copa, pero sus esfuerzos no dieron fruto porque el amigo de Nordling había fallecido y sus herederos desconocían el paradero del misterioso utensilio. Años después, en 1966, Marsh inició una serie de contactos con el Dr. W. H. Rusch, profesor de biología de la Escuela Concordia de Ann Arbor, Michigan, al objeto de esclarecer el misterio, sin obtener éxito en sus pesquisas. Sea como fuere, es una auténtica tragedia no poder contar con esta preciada reliquia, ya que sin duda contribuiría a esclarecer algunos de los enigmas a los que se enfrentan los arqueólogos más audaces.

Caso 54. En 1908, cerca de Glenn Rose (Texas), se descubrieron huellas de manos y pies de humanos gigantes –que tendrían 4 m de altura-, mezcladas con huellas de dinosaurios (entre 120 y 130 millones de años). Tiempo después, en el mismo estado se halló otro artefacto sorprendente: El llamado “Martillo de Texas”, del Museo de Somerwell, encontrado incrustado en una cueva de Londres (Texas) en 1934. Se le ha datado de hace 140 millones de años o más, y el hierro es de gran pureza, solo posible de conseguir con tecnología moderna, y el mango ha acusado un proceso de petrificación en la roca, lo cual muestra su remota antigüedad.

Caso 55. El vaso medidor de hierro. Entre los grandes investigadores de estos OOParts (Artefactos Fuera de su Tiempo) con, por ejemplo, Klaus Dona, Richard Thomson, Michael Cremo o el Dr. Zillmer quien estudió una especie de vaso medidor de hierro descubierto en el año 1912 cuando cayera al ser partido un trozo grande de carbón. El carbón provenía de la mina de Wilburton, Oklahoma y parece tener más de 300 millones de años. Se expone en “Creation Evidence Museum” de Glen Rose, EE.UU.

representación de los tubos metálicos de Saint-Jean de Livet.

Caso 56. Extrañas piedras talladas. El 2 de abril de 1897, el diario Daily News de Omaha, Nebraska, (EE.UU.), publicó un artículo titulado así: «Piedra tallada enterrada en una mina.» El artículo decía que mientras los mineros estaban trabajando en la mina de carbón de Lehigh, en Iowa, a una profundidad de 40 m, uno de ellos halló un trozo de roca que no correspondía con la circundante. La piedra en cuestión era gris oscuro y medía unos 60 cm de largo, 30 cm de ancho y 10 cm de espesor. Sobre la durísima superficie de la piedra se observaban varias líneas dibujadas que formaban rombos perfectos. En el centro de cada uno de estos rombos aparecía representado el rostro de un anciano. ¿Cómo llegó esta piedra hasta allí? Los mineros que la encontraron insisten en que la tierra de aquella zona jamás había sido trabajada en las prospecciones. Un autentico enigma protagonizado por un carbón perteneciente a la Era Carbonífera (Entre 345 y 280 millones de años).

Caso 57. Uno de los objetos anacrónicos más famosos es el conocido como “Cubo de Salzburgo” hallado en 1885, cuando un trabajador de una fundición de hierro de Austria estaba rompiendo trozos de carbón de Wolfsegg, halló un objeto de hierro de forma cúbica, aunque algo deformado. Noorbergen repite la descripción del objeto, que pronto fue muy conocido: Los cantos de este extraño objeto fueron con anterioridad perfectamente rectos y definidos; cuatro de sus lados eran planos, mientras que los dos lados restantes, situados uno enfrente del otro, eran convexos. A media altura tenía una ranura bastante profunda. En realidad, la forma del objeto, que se encuentra actualmente en un museo municipal cerca de la fundición donde fue hallado, no se parece en nada a un cubo: su única superficie plana es el resultado de una rodaja que le fue separada para ser analizada químicamente. El análisis demostró que el metal no contiene níquel, cromo o cobalto, por lo que no puede tratarse de un meteorito, como se había pensado en un primer momento. Parece una especie de hierro forjado. La pregunta crucial es si realmente se formó en el seno de un trozo de carbón. Parece ser que el científico que investigó el cubo por primera vez y que sugirió que se trataba de un meteorito no intentó siquiera encontrar el trozo de carbón con la cavidad que había albergado al cubo. A falta de este dato decisivo, el cubo de Salzburgo recibió una publicidad del todo desproporcionada respecto a su valor intrínseco.

Caso 58. Muros de hormigón de la edad Devónica. Tenemos en la lista el caso de un muro de bloques en Oklahoma, EE.UU. W. W. McCormick de Abilene, Texas, reportó que en 1928, Atlas Almon Mathis estaba trabajando en un pozo a 2 millas de Heavener, Oklahoma, cuando se topó con varios bloques de hormigón que quedaron esparcidos por el suelo tras una serie de detonaciones que se provocaron para abrir la mina. Los bloques de 30 cm de lado, eran lisos y pulidos, tanto que parecían un espejo. A 100 m ó 150 m de profundidad otro minero encontró otro muro parecido. La edad del carbón depositado en esta mina se calcula en 286 millones de años. Después de este incidente, la mina fue clausurada y sus trabajadores recibieron la orden de mantener silencio sobre tan sorprendente hallazgo. Algunos investigadores como el historiador Michael A. Cremo y el filósofo de la ciencia, el Dr. Richard L. Thompson (escritores del famoso libro “Forbidden Archeology”), no pudieron constatar la existencia del hallazgo, pero lograron desenterrar otros muchos testimonios de mineros que durante sus jornadas de trabajo bajo la tierra se toparon con vestigios del pasado remoto que a duras penas cuadraba con las cronologías oficiales. Una de estas historias se refiere a un minero llamado James Parson, que trabajando junto a sus 2 hijos se encontró con un muro de pizarra en una mina de carbón de Hammondville, Ohio, (EE.UU.), en 1868. Según un artículo publicado por M. K. Jessup en 1973, el muro en cuestión era liso y tenía grabadas varias líneas rectas de jeroglíficos en relieve. A raíz de este evento, de acuerdo a Atlas Almon Mathis, trabajador de esta mina, nos sacaron de allí a todos y nos prohibieron hablar al respecto, posteriormente fuimos movidos a la mina nº 24, cerca de Wilburton, también en Oklahoma. En esta mina unos compañeros de Mathis encontraron un bloque sólido de plata con la forma de un barril con la marca de la duela (tablas que forman las paredes de un barril) en ella. El carbón de Wilburton se formó hace 280 a 320 millones de años.

Caso 59. Las esferas de Klerksdorp. Muchas revistas de ciencia y arqueología han hecho eco en los últimos años del descubrimiento hecho por varios mineros sudafricanos en la localidad de Ottosdal (Sudáfrica). Fueron encontradas entre pyrophyllite unas esferas, un tipo de material que es muy blando y está formado por sedimentos de más de 2,8 millones de años. Roelf Marx, director del Museo de Klerksdorp (Sudáfrica), donde se encuentran guardadas algunas de estas esferas, dice: «los objetos parecen artificiales, pero el estrato de roca donde fueron encontradas corresponde a una era en la que no existía forma de vida inteligente. Jamás he visto nada semejante.» El tamaño de estas esferas oscila entre los 3cm y los 8cm de diámetro, alojando algunas de ellas en su interior un material esponjoso que se desvanece con enorme facilidad al seccionarlas y quedar en contacto con el aire. Su exterior está formado por una aleación de acero y níquel de gran dureza, llamando poderosamente la atención unas finas líneas o surcos que rodean las esferas dividiendo en dos partes iguales a las mismas. Estas piedras pueden dividirse en dos tipos, las primeras son de un metal solido azulado con manchas blancas y las segundas son huecas y repletas de un material esponjoso blanco. Por otro lado, A. Bissehoff, profesor de geología de la Universidad de Potchefstroom declaró que: «las esferas eran de un aglomerado de limonita, un tipo de material férrico.» La hipótesis de Bissehoff no es admitida por la comunidad internacional pues la limonita es un metal relativamente blando y admitiría el rayado mediante el acero, cosa que no es posible pues las esferas son muchísimo más resistentes, además de que los aglomerados de limonita aparecen en grupos y nunca aislados ni tan perfectamente esféricos. Sería como admitir que fueron talladas con algo similar a un láser, sin dejar fisuras o restos de astillado, propios de herramientas. El hallazgo habla por sí sólo.




Caso 60. En Kentucky, EE.UU, existe hoy un museo donde se conservan piezas impactantes, cuya antigüedad y material nos deja atónitos, y entre los que destaca el contorno de manos petrificadas de la edad de los dinosaurios, un metal tetragonal tallado el cual tiene la modesta antigüedad de 4.000 millones de años, un petroglifo de millones de años, una cabeza de proyectil conservado en cuarzo de millones de años y un clavo dorado dentro de cuarzo, también de millones de años. ¿Puede ser esto cierto? De ser así, podrían ser antecedentes a los que muchos creemos que fue la panspermia dirigida, o visita de seres diseminadores de la vida en los albores de la formación de nuestro planeta.

Esferas labradas halladas en Sudáfrica, que tienen una antigüedad de 2.800 millones de años.

Galería: Facebook.

Agradecimientos: Michael A. Cremo y Richardl L. Thompson por su obra ‘Hidden History of the Human Race’.

Imagen de portada: Pisada de Meiser.

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