Una colaboración sobre Espíritu, Alma y Cuerpo.

– ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO –

LOS SERES HUMANOS ESTAMOS CONFORMADOS, CONSTITUIDOS E INTEGRADOS POR: CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU

….”Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. – 1 Tesalonicenses.5:23

– CUERPO –

….”Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”. – Salmo.139:13-16 –

El cuerpo humano es la estructura física y material del ser humano, está compuesto principalmente por: cabeza, tronco y extremidades. El cuerpo está compuesto de aparatos; a éstos los integran sistemas, que a su vez están compuestos por órganos conformados por tejidos, que están formados por células compuestas por moléculas. Los sentidos fundamentales que el ser humano posee en su cuerpo, son:

– Visión (vista).
– Olfato.
– Gusto.
– Tacto.
– Oído.

Estos cinco sentidos, son el mecanismo fisiológico de la percepción, y permiten percibir lo que está a nuestro alrededor, así como también determinados estados internos del organismo.

….”El que se queda con la leche, es inexperto en la palabra de Justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso, tienen los sentidos ejercitados para el discernimiento del bien y del mal”. – Hebreos.5:12-14 –

Aunque tradicionalmente se ha hablado de cinco sentidos, hoy en día se distinguen más, si bien los investigadores no se ponen totalmente de acuerdo en cuanto a su número y clasificación. Un sexto sentido es considerado, respecto a la habilidad que permite conseguir información a través de medios diferentes a los cinco sentidos fundamentales.

….”No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. – 2 Corintios.4:18 –

….”Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”. – Hebreos.10:22 –

….”Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo”. – Santiago.3:2 –

….”La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, sí tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero sí tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿Cuántas no serán las mismas tinieblas?”. – Mateo.6:22-23 –

….”Al encender una lámpara nadie la pone en oculto, ni debajo de un cajón, sino sobre un candelero para que todos los que entren vean la luz. La lámpara de tu cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo está sano, también todo tú cuerpo está lleno de luz. Pero cuando es malo, también tú cuerpo está en tinieblas. Mira, pues, no sea que la luz que hay en ti sea tinieblas. Así que, si todo tú cuerpo está lleno de luz y no tiene ninguna parte oscura, estará todo lleno de luz como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor”. – Lucas.11:33-36 –

Es importante mencionar que uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, es el Cerebro, que al igual que el corazón, realizan funciones vitales para el funcionamiento y desarrollo del cuerpo humano.

El cerebro humano realiza una gran cantidad de funciones, es el centro del sistema nervioso y es, por mucho, el órgano más complejo del cuerpo humano, de manera general se puede afirmar que se encarga de regular y mantener las funciones del cuerpo.

….”Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. – Romanos.12:1 –

….”Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el Gehenan (Infierno)”. – Santiago.3:6 –

Una de las facultades primordiales y características del ser humano, es la “Razón”; que es la facultad de identificar conceptos, cuestionarlos, hallar coherencia o contradicción entre ellos; y así, inducir o deducir otros conceptos, distintos de los que ya conoce. La razón, además de descubrir y corroborar certezas, tiene la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas. Es decir, que por medio del razonamiento, el ser humano, al ser capaz de recibir, procesar y almacenar todo tipo de información que recibe a través de sus sentidos, tiene la facultad de formar y conformar ideas, conceptos, preceptos; y todo esto, para poder resolver problemas, extraer conclusiones y aprender de manera consciente de los hechos, estableciendo conexiones causales y lógicas necesarias entre ellos.

….”¡Miserable de mí!, ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?, gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley del pecado”. – Romanos.7:24-25 –

Para su cometido, la razón se vale de principios, que por su naturaleza “tautológica” (se explican en sí mismos), el humano asume como íntima y universalmente ciertos. Éstos, son descritos por la Lógica, que es la disciplina encargada de descubrir las reglas que rigen la razón. Estos principios son:

– El principio de identidad, que evidencia que un concepto es ese mismo concepto (A es A).

– El principio de no contradicción, que evidencia que un mismo concepto no puede ser, y no ser a la vez (A no es negación de A).

– El principio del tercero excluido, que evidencia que entre el ser y no ser de un concepto, no cabe situación intermedia (A es, o no lo es).

Utilizando estos principios, la razón humana es capaz de otorgar coherencia o contradicción a las proposiciones que recibe de su entorno, a través de las distintas formas en que capta la información, que resulta de participar activa y/o presencialmente en eventos, sucesos, hechos y experiencias que se suscitan en su entorno.

….”Porque sí fuimos plantados juntamente con Él (Jesús) en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado (Transgresión)”. – Romanos.6:5-6 –

….”Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual, está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro Espíritu, los cuales son de Dios”. – 1 Corintios.6:18-20 –

 

– ALMA –

….”Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el Alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el Alma y el cuerpo en el <Gehenan> (Valle de Hinóm-griego, Infierno-latín)”. – Mateo.10:28 –

El alma o ánima, se refiere a una identidad no material que, según las afirmaciones y creencias de diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas y religiosas, poseen los seres vivos. La descripción de sus propiedades y características, varía según cada una de esas tradiciones y perspectivas.

De acuerdo con la tradición Judeo-Cristiana, el “Alma es la principal cualidad identificatoria del movimiento en la materia viviente, haciendo de ella un no-moviente (inerte), a un moviente, independientemente del desplazamiento ajeno”.

El término alma se puede aplicar, según las más antiguas interpretaciones, a los seres vivos en general (plantas y animales) como su principio constitutivo. Según algunas interpretaciones, como la de Aristóteles, el alma incorporaría el principio vital o esencia interna de cada uno de esos seres vivos, gracias a la cual, éstos tienen una determinada identidad, no explicable a partir de la realidad material de sus partes.

….”Pues en la sangre de la carne está su Alma, no la comeréis”. – Génesis.9:4 –

En el transcurso de la historia, el concepto del alma pasa por diversos intentos de explicación. Desde el dualismo del idealismo filosófico y de la “Gnosis”, a la interpretación existencialista de un todo con dos aspectos específicos, que son: lo material y lo inmaterial.

….”En Dios solamente está acallada mi Alma; de Él viene mi salvación”. – Salmo.62:1 –

El hombre consta de tres partes, que son: cuerpo (lo físico), alma (lo relacionado con lo emocional) y espíritu (lo relacionado con lo espiritual). De acuerdo a la tradición Judeo-Cristiana, el alma es uno de los aspectos constitutivos y esenciales del ser humano, que lo unifica como individuo y lo “lanza” a actividades que van más allá de lo material. Gracias al alma, el ser humano tiene instintos, sentimientos, emociones, pensamientos y decisiones, y puede volver sobre sí mismo (autoconciencia).

….”Porque el Alma de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras Almas; y la misma sangre hará expiación de la persona”. – Levítico.17:11 –

….”Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne, es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado”. – Levítico.17:14 –

En el alma se encuentra la identidad del ser humano, y la de cualquier ser vivo que posea alma. El ser humano tiene una parte que es la “Fuerza o Energía vital, y el alma o personalidad”. El cuerpo recibe vida, por la unión de la Fuerza Vital y por el Alma que se unen en el momento de la concepción. Dentro del útero materno, concretamente la chispa (la mezcla de alma y espíritu, separados no pueden dar vida al cuerpo) entra al óvulo cuando inicia su mitosis celular.

El alma, o “Nefésh”, está vinculado al concepto egipcio de “Ba”… el “Ba” es alma y personalidad; el alma es la individualidad que recibimos para existir en la creación, el alma somos nosotros… el cuerpo es solo un vehículo para movernos en ésta dimensión, el alma no se ensucia (cuando pensamos, hablamos o actuamos mal), sino el cuerpo… más bien el alma se llena de deudas por causa del espíritu que está en él y al cual rinde cuentas, ni el alma se ensucia, ni se ensucia el espíritu… el espíritu, o es malo (sucio) o es bueno (limpio)… lo que se ensucia es el historial del individuo…

– ESPÍRITU –

….”Porque La Palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que espada de dos filos, y penetra hasta donde se dividen el alma y el espíritu, hasta lo más profundo del ser y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. – Hebreos.4:12 –

La palabra espíritu viene del Latín “Spiritus”, que significa aliento o respiro, y como el aliento es sinónimo de vida, la palabra denota que el alma que sigue viviendo se separa del cuerpo muerto o cadáver, pero como tiene aliento metafóricamente se entiende que sigue viva. La palabra “inspirar” (del latín inspirare) tiene la misma raíz que espíritu. Es un término compuesto del prefijo in (dentro) y del verbo “Spirare” (respirar).

….”Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. – Santiago.2:26 –

En la Biblia, la palabra “Ruah” (רוח ,cuyo significado es “viento”) se suele traducir como “Espíritu de esencia divina”, lo que nos ha llegado como “Espíritu Santo”. Es por ello que en la escena de pentecostés, el Espíritu Santo es representado como el “viento” y también como el “fuego” que transforma a los Apóstoles de Jesús y les da la fuerza para salir al mundo a predicar su palabra; Es “El fuego que enciende otros fuegos”, es decir, que “inspira”.

….”¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu (viento) de Dios habita en ustedes?; si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.” – 1 Corintios.3:16-17 –

La definición de “Espíritu” aduce al “viento”, al “aire”, al “movimiento”, a la “actividad” y a la “vida”, si se toma de la perspectiva antigua. Con la llegada de la filosofía griega y el idioma latín, vino a conjeturarse mucho sobre esto como un “ente”, dado el análisis del mismo, pero no aparecieron variadas denominaciones para cada uno de estos aspectos, viniendo a englobarse todo como “espíritu”. Por consiguiente, la idea de “espíritu” engloba todo aquello que no corresponde con la materia, lo mortal y lo mundano. Al especificar que dentro de todo esto hay un “ente-fuerza” que trabaja con los hombres como la parte activa de Dios en torno a lo espiritual, debemos suponer que debe materializarse o personificarse en algo, aunque se trate de un ente o deidad inferior. En ese sentido, por ejemplo, los manuscritos de los primeros siglos, definen al espíritu activo de Dios en el mundo como la “sabiduría material”, expresada simbólicamente como “sal”.

….”Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, Fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu”. – 1 Corintios.12:4-10 –

El Espíritu parece también una “tendencia”, así como una “chispa” o “esencia”, ya que se llegan a mencionar espíritus tales como el de “cobardía”, “celos”, “sabiduría”, “adivinación”, “vértigo”, “juicio”, “sueño”, “fornicación”, “falsedad”, “engaño” o “verdad”. ¿Son un cúmulo de tipos variados de fantasmas?.

….”Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé Espíritu de Sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento”. – Efésios.1:17-18 –

Hoy nosotros mismos, en nuestro vocabulario, hablamos de “espíritu aventurero”, “espíritu de superación” o “espíritu deportista”, pero ¿será un ente o meramente un “sentir” o “fervor”? Como si el cuerpo humano fuese un recipiente vacío, es inevitable que en su estado natural no se llene del aire que está en su entorno, y nosotros mismos estamos viviendo en una burbuja llena de aire.

No perdamos de vista la noción de que nuestro cuerpo no somos nosotros, sino un “vehículo” que nos permite movernos e interactuar, en ésta dimensión de la materia en que nos ha tocado estar, en este tiempo y en este espacio; ya que nosotros realmente somos “espíritu” y “alma”, pero como vemos, en cuanto a lo que se enseña, hay más de un solo aspecto y de un solo significado que integran el concepto de “Espíritu”.

Hablando metafóricamente, ese “aire” puede ser nocivo o favorable, dependiendo de dónde esté puesto el recipiente: si está en un estercolero, el aire será inmundo, pero si está en un paraje verde será lleno de brisa pura. Esto parece ocurrir en distintos niveles, porque mientras para muchos el mundo espiritual es otra dimensión, en la materia vemos nuestra dimensión igualmente, pero con muchas variantes. Observamos el “mundo” animal en la superficie muy diferente al “mundo” debajo del agua, y de la misma manera medimos distinto la conciencia, inteligencia y esencia de los diferentes hábitats, no tanto de la flora sino de la fauna: insectos, peces, aves, mamíferos, reptiles y anfibios. Aunque su composición elemental sea semejante, su discernimiento, facultades, masa y experiencia son muy diferentes. Si esto ocurre en un mundo tan minúsculo como el nuestro, ¿Cuánto más no habrá en otros miles y miles de esferas en los cielos? Y si esto es así en nuestra dimensión de la materia, ¿qué no habrá en otros planos?.

….”Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. – 1 Corintios.2:14 –

Como no se estudia esto con detenimiento, no se conoce, y se define genéricamente como “espíritu” o “espiritual”, siendo que incluso usamos la definición de “espiritual” para referirnos a algo “alegórico” o incluso algo “ético”. Podemos decir que por lo general cuando se habla del aspecto espiritual, no como ente, sino como idea o concepto, aduce a los parámetros que son acordes con el “Reino del Padre Celestial”. ¿Qué es entonces aquello a lo que se puede contristar?; al “viento”, que trata de avivarse dentro del “recipiente” y al que no se da lugar por ponerlo (el recipiente) en un sitio donde solo hay “aires tóxicos” (espiritualmente), que en sentido figurado se refiere a: “vida que no es acorde a lo sano”.

Espíritu, sabemos, que es “Ruaj”-Hebreo-, que también significa “viento”. El “Aliento de Dios” es lo que mantiene la vida en el universo, y su Espíritu el que influye en las cosas creadas por Él, para mantenerlas conectadas con su ser. Todos tienen el Espíritu, pero no todos lo tienen bien sintonizado ni avivado, por causa de la vida carnal. Todos tenemos Espíritu, solo que unos nos avivan más y otros menos… unos lo echan, y dejan que moren “otros espíritus”…

….”Dios no nos ha dado Espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. – 2 Timoteo.1:7 –

….“Porque por un solo viento (espíritu) fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dió a beber de un mismo viento.” – 1 Corìntios.12:13 –

Recibir a Cristo no es certeza de que seamos llamados “Hijos de Dios”, sino cuando por nuestras obras lo revelamos: si nuestras obras son de la “Luz”, mostramos que somos hijos de Dios, pues muchos nacen de nuevo en ceremonia, pero no en obra.

….”Nadie ha visto jamás a Dios. Sí nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu”. – 1 Juan.4:12-13 –

….”Dios es Espíritu, y los que le adoran, en Espíritu y en verdad es necesario que le adoren”. – Juan.4:24 –

El Espíritu que lleva a los animales es el “Espíritu de la Naturaleza”, pero en nosotros está el de Dios. Sí sabemos combinar el de Dios y el de la Naturaleza, nos perfeccionamos aún más; y es por la “Fuerza Vital” que el cuerpo se mueve, pues ésta Fuerza Vital, llamada “Ka” o “Kí” por los griegos, y “Chi” por los chinos, conecta con el cuerpo a través del canal cuerpo-espíritu, que llamamos sangre. ….”Sí vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu”. – Gálatas.5:24 –

….”Porque los que son de la carne, piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu”. – Romanos.8:5-6 –

….”Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”. – Romanos.8:14 –

El “Ka” (fuerza-energía vital) y el “Ba” (alma-personalidad) se unen en el cuerpo y traen la vida, no la activación que ya es estimulada por el proceso genético, sino lo que es el ser, el conductor del vehículo que llamamos cuerpo. El “Ka” y el “Ba” no necesariamente proceden del mismo sitio, por naturaleza, los “Ba” son traídos por principados de ésta esfera, pero algunos son enviados del “Reino Imperecedero”. Cuando el alma viene al mundo, viene con un préstamo, que nosotros llamamos Espíritu, la finalidad del Espíritu es guiarla. El Espíritu es de Dios, pero tiene una dificultad, y es la cantidad de espíritus que pululan por dentro y por fuera del cuerpo, e imposibilitan o dificultan la función del Espíritu. Los “Principados” ponen al “Daimón” (Genio-Demonio-) del hombre como su sombra, un gemelo invisible que Sócrates llamaba “Genio”, pero en psicología denominan “ego”, el ser, que es “Ka” y es “Ba”, se ve en un estira y afloja entre el Espíritu que es de arriba, y la fuerza de oscuridad, que llamamos “Satán”, que es espíritu malo manifiesto en muchísimas formas, desde el “genio interior”, los vicios, las tentaciones, las inclinaciones de nuestro cuerpo, los espíritus que nos rodean, etc.. El Espíritu viene de Dios, nosotros somos Almas a las que Dios da un Espíritu, cuando nos envenenamos, envenenamos a nuestro “Daimón”, y él es el que enfermo, nos enferma después.

….”Pero es verdad lo que les digo: les conviene que yo me vaya, porque mientras yo no me vaya el Protector no vendrá a ustedes; yo me voy, y es para enviárselo. Cuando venga él, pondrá de manifiesto el error del mundo en relación con el pecado, con el camino de justicia y con el juicio. Con el pecado, por cuanto no creyeron en mí, en cuanto al camino de justicia porque retorno al Padre, y no me veréis más; en cuanto al juicio, el del príncipe de este mundo, el cual ha sido juzgado ya.

Aún tengo muchas cosas que decirles, pero es demasiado para ustedes por ahora; y cuando venga él, el Espíritu (viento) de verdad, los iluminará para que puedan entender la verdad completa. Él no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y les anunciará las cosas que habrán de venir.

Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre, es mío, por eso les he dicho que todo lo que el Espíritu (viento) les dé a conocer, lo recibirá de mí.” – Juan.16:7-15 –

….”Hermanos queridos, no se fíen de cualquier inspiración, no crean a cualquiera que pretenda poseer el viento (espíritu). Examinen los vientos (espíritus) para ver si vienen de Dios, porque han surgido en el mundo muchos falsos profetas. ¿Quieren reconocer al viento (espíritu) de Dios?; todo viento (espíritu) que reconoce a Jesús como el Mesías que ha venido en la carne, habla de parte de Dios; en cambio, si un inspirado no reconoce a Jesús, ese viento (espíritu) no es de Dios; es el mismo viento (espíritu) del anticristo. Han oído que vendría un anticristo, pues bien, ya está en el mundo.

Ustedes, hijos míos, pertenecen a Dios y han vencido a todos los falsos profetas, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, por eso su lenguaje es el del mundo, y el mundo los escucha; nosotros, en cambio, pertenecemos a Dios; el que conoce a Dios nos escucha, pero el que no conoce a Dios no nos hace caso. Así es como distinguimos el viento (espíritu) de la verdad, del viento (espíritu) del error.” – 1 Juan.4:1-6 –

Dios es Espíritu en un orden imposible de entender para nosotros, pero según nuestro vocabulario, todo lo carente de cuerpo es espíritu. Dios no tiene un Alma, pero él es el “Alma” que da vida a todo.

Todo hombre tiene “Ka”, “Ba” y “Ruaj”… “Ka-Ba” para estar en el cuerpo, y Espíritu (Ruaj) para tener vía de conexión, aunque las interferencias pueden ser muchas si el hombre no se sintoniza por medio de la pureza.

….”Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”. – Gálatas.5:22-23 –

….”Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; ¿Pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”. – Romanos.8:26-27 –

El verso de – 1a Tes. 5:23 – refleja nuestro “ser” como “Pneúma”, “Psijí” y “Sóma”, es decir, en griego, lo espiritual, lo mental y lo corporal, combinación equilibrada, que debe estar pura.

Cuando el hombre muere, su “Ba” es derivado por el “Ka” a las regiones de oscuridad, según haya sido lo que alimentó en vida: luz u oscuridad. Es evidente que hay un estrecho vínculo entre el “Ka” y el “Ruaj”, pero a nivel inmaterial muchas son las cosas de las cuales hablar, y poco vocabulario e información tenemos.

– La mente es el canal de conexión entre el Espíritu y el Alma, el alma es la identidad y personalidad del individuo.

– El Espíritu es un préstamo que tenemos de Dios para poseer vida e iluminación. Es la energía sin la cual no tendríamos vida. El Espíritu vuelve al dador, mientras el alma va al sitio a donde deba pagar lo que haya hecho en vida.

– La verdadera resurrección es en vida, no en muerte. Las autoridades (del caos) crearon éste cuerpo con el fin de atar las almas, y dispusieron las “Regiones intermedias” para lanzar al alma a la prisión durante décadas y siglos de sufrimiento. Ésta es la información más valiosa que el catolicismo suprimió.

– La vida eterna consiste en vivir la eternidad sin la atadura del cuerpo material que las autoridades (del caos) crearon, y trascender a las leyes que obligan a pagar al alma, de modo que sea librada de las regiones intermedias.

….”Porque sabemos que la ley es espiritual; más yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?

Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley del pecado”. – Romanos.7:14-25 –

….” Estas cosas habló Ieshua (Jesús), y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tú Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que de vida eterna a todos los que le diste. Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. – Juan.17:1-3 –

En el vocabulario antiguo, todo lo que hoy llamamos de distintas maneras filosóficas, metafóricas y simbólicas era simplemente llamado “espíritu”, por lo que la “mala influencia” podría ser, efectivamente, una “rémora” o “insecto” de otra dimensión – hablando alegóricamente -, o simplemente un estado mental que afecta al individuo por ser vulnerable a los agentes dañinos externos o internos, que la religión denomina “pecado”. Si el “viento” (Espíritu) que nos influye a bien es espantado por otros “vientos” que atraemos, es obvio que el pensar nuestro dependerá del “aire” que nos llene, y como consecuencia nuestro comportamiento se verá asimismo influido por ese “viento”, dando como resultado un extravío en la vía hacia la perfección, que es justamente lo contrario a aquello para lo cual vino el “Espíritu de verdad”: él vino a llevarnos «a toda verdad» – Juan.16:13 -.

Hemos de imaginarnos a nosotros mismos como un templo, donde deseamos que entre solo un “Espíritu puro”…entonces, debemos cuidar el exterior y el interior, los utensilios, la pintura, mantener la limpieza, el olor agradable, la iluminación, la paz… todo lo que se espera de nosotros en el “Ámbito espiritual”, para que Dios more en nosotros en mayor medida, Dios ya está en cada uno de nosotros, pues tenemos su Espíritu, solo que actúa en mayor o menor medida, dependiendo de las condiciones de limpieza, pureza y santidad del interior del “Templo”.

….”¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu (viento) de Dios habita en ustedes?; si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. – 1 Corintios.3:16-17 –

….“Porque por un solo viento (Espíritu) fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dió a beber de un mismo viento.” – 1 Corìntios.12:13 –

Cuando estamos viviendo llenos de ideas y actividades comerciales y similares (Inmersos en la dinámica del mundo), convertimos el “Templo de Dios” en una cueva de ladrones; cuando mantenemos la oración, llenamos de incienso el templo y el olor es agradable en todo el lugar; cuando mantenemos iluminado el interior, se refleja al exterior mostrando nuestras buenas obras; cuando nos nutrimos de lo que es bueno, mantenemos el pan de las mesas de la proposición renovado; cuando nos mantenemos en la obra de Cristo, conscientes de ella, el vino está fresco dentro del templo, cuando nos mantenemos siendo ejemplo y Luz para otros, los candelabros interiores del templo están encendidos y nunca falta la Luz; cuando nos mantenemos en la pureza, tenemos derecho de traspasar el “velo interior” y ver al “Santísimo”, comer de su maná, oler su incienso y recibir la “Ley” en el corazón y el poder de lo alto, cuyos símbolos están ocultos dentro del “Arca de la alianza” (la voluntad del Padre), y solo disponibles a los que se santifican a sí  mismos como sacerdotes lavados (arrepentidos-cambio de actitud-, y santificados) y vestidos de blanco (puros de pensamiento, palabra y obra).

<Hermanos, se trata del andar de cada día… vinimos al mundo a aprender cómo volver a la raíz, que es Dios, El Padre, pasando cada uno de los escaños de las desavenencias y alegrías. Tenemos que estar conscientes de que es un camino de auto-superación (ejercicio espiritual permanente alimentándonos de la “Palabra de Dios”, que nos provee el conocimiento necesario para trascender), e iluminación constante (recibir y mantener la “Luz” que viene del Padre)>.

….”Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu (viento) de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.” – Juan.15:26 –

Por eso se nos dice que no nos dejarán “huérfanos”, ya que diariamente nos hace falta un empujoncito y un asesor para continuar en el sendero correcto, y ese “ayudador” es «El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.» – Juan.14:17 –

 

– C O N C L U S I O N E S –

– El Espíritu Santo (Viento sagrado), está dentro de todo lo que ha sido creado por el Padre, pues sin él, no sería revelada “La Luz”, ni tampoco el Padre. El hijo al venir, nos enseñó, nos mostró, nos presentó directamente con el Padre; el Espíritu también lo hace, pero secretamente.

– Sin el Espíritu Santo no habría comunicación con lo Superior, pues es en el Espíritu Santo en quien reside, y es quien preside todo lo espiritual; es decir, todo lo relativo al Espíritu y lo Espiritual.

….”Recuerden la Escritura: <Ni ojo vio, ni oído oyó, ni por mente humana han pasado las cosas que Dios ha preparado para los que lo aman>. Pero a nosotros nos lo reveló Dios por medio de su “viento” (Espíritu), pues el “viento” lo escudriña todo, hasta las profundidades de Dios. En efecto, nadie nos conoce como nuestro “viento”, porque está en nosotros; de igual modo, solo el “viento” de Dios conoce las cosas de Dios. Y nosotros no hemos recibido el “viento” del mundo, sino el “viento” que viene de Dios, y por Él entendemos lo que Dios nos ha regalado; hablamos, pues, de esto, no con los términos de la sabiduría humana, sino con los que nos enseña el “viento”, expresando realidades “espirituales” para quienes son “espirituales”. El que se queda al nivel de la psicología no acepta las cosas del “espíritu”, para él son tonterías y no las puede apreciar, porque se han de discernir “espiritualmente”; por el contrario, quien posee el “espíritu” lo discierne todo y no está sujeto al juicio de nadie.” – 1 Corintios.2:9-15 –

– El Espíritu Santo es la totalidad del “Reino de la Luz”, que es de donde procede todo lo que el Padre ha creado. Siendo el “Hilo conductor” y la “Fuerza activa” en toda la creación del Padre.

– Los mensajeros (Ángeles) de Dios tienen en ellos al Espíritu Santo y lo representan, pero es independiente de ellos, el Espíritu Santo ya existía antes de que los mensajeros fuesen creados. Los ángeles son funcionarios del Espíritu Santo, y este Espíritu Santo es llamado “Seno del Padre”.

….”A ninguno de sus mensajeros (ángeles) dijo Dios: siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Pues, ¿no son todos ellos vientos (Espíritus) de servicio?, y reciben una misión para bien de los que recibirán la salvación.” – Hebreos.1:13-14 –

– El Espíritu Santo, por ser eso, espíritu, no tiene forma; sin embargo si lo desea puede manifestarse en forma “corpórea” proyectando una imagen de sí mismo, de manera que pueda ser visto; como fue el caso del Apóstol Pablo.

– El Espíritu Santo se puede “personificar” como colectivo, como conductor y como fuerza. Es todo lo que representa el espíritu que es “Verdadero”, o sea, el “Espíritu de Dios” que llena y mantiene la “Luz” en todo. Mientras que no es así con el “espíritu contrario” (el del mal, el de Satán); aunque también es cierto que el Espíritu Santo es capaz de manipular a seres que están bajo la influencia del “espíritu contrario”.

Por Fernando Gallegos Cano.

Este estudio nos lo envió nuestro estimado hermano Fernando y  hemos querido publicarlo para compartirlo con el resto.

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